Alejandro Fernández hace rugir el Estadio Azteca en la inauguración del Mundial

Ante una audiencia global de millones de personas, Alejandro Fernández se plantó con toda la elegancia de su dinastía para interpretar el Himno Nacional Mexicano en el partido inaugural contra Sudáfrica.

Tras un despliegue pop brutal que encendió la fiesta con Shakira y Belinda, el protocolo exigía solemnidad. Portando un impecable traje de charro de gala, «El Potrillo» rompió el guion: cantó completamente a capela. Su voz imponente llenó cada rincón del estadio, respaldada únicamente por el coro unísono de más de 80 mil almas que retumbó en la transmisión.
Las cámaras captaron la emoción a flor de piel; desde las lágrimas del debutante Gilberto Mora hasta la concentración absoluta de Alexis Vega. A diferencia de otros artistas que se vuelven tendencia por cambiar la letra o el ritmo, la ejecución de Alejandro fue quirúrgica, respetuosa y con una potencia que erizó la piel del mundo entero.
La gran fiesta del fútbol ya comenzó, y musicalmente, México no pudo haber tenido un mejor arranque. El corazón de este país late con fuerza, tradición y un orgullo inquebrantable.
